lunes, 14 de diciembre de 2020

La luz

Luz que vi en los amaneceres de México D.F.,

En la Avenida Revolución o en Niño Perdido,

Jodida luz que dañaba los párpados y te hacía

Llorar y esconderte en algunos de aquellos buses

Enloquecidos, aquellos peseros que te hacían viajar

En círculos por los suburbios de la ciudad oscura.

Luz que vi como una sola daga levitando en

El altar de los sacrificios del D.F., el aire

Cantado por el Dr. Atl, el aire inmundo que que

Intentó atrapar a Mario Santiago. Ah, la jodida

Luz. Como si follara consigo misma. Como si

Se mamase su propia vulva. Y yo, el espectador

Insólito, no sabía hacer otra cosa que reír

Como un detective adolescente perdido en las calles

De México. Luz que avanzaba de la noche al día

Igual que una jirafa. Luz de la orfandad encontrada

En la vacía e improbable inmensidad de las cosas.


Extraído de Roberto BOLAÑO, Poesía Reunida, Alfaguara, 2018.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

CARTOGRAFÍA DE LA AUSENCIA


Hay un destino insular en el mal amor


Un desasosiego inasible

oscilante placa tectónica

termina saqueando al cuerpo

como si éste fuera

un mendrugo de tierra


de trama continente

esculpe

a península


el devenir aborda

con azules vibrantes que redimen

lo que sostiene

a la ibérica

y

la “libertad” geométrica

ante la “libertad” telúrica

es nada


Mas

unísona

al océano

está la luna

y

la subida de la marea


Pasados breves

tramos temporales

todo a la costa

es oleaje

un batir de aguas insoslayables

que merman

y

tallan


la península

a isla


La geografía

tiende a indicar

que tras

labrada la ínsula

la pleamar no retrocede

ante ella


se queda


se quedará

hasta hundirla


sin dejar RASTRO

sin dejar

huella.

 Gabriela Paz

lunes, 30 de noviembre de 2020

 ¿Error escribirte?

Soy otra, no la misma de ese tiempo, y aún no me encuentro. 

Si te llamé fue para decirte de qué forma es el amor que siento por ti, no se parece a otro que sintiera antes. No esperaba reciprocidad, solo una mano, una posibilidad de escucha, un abrazo y un ser yo en estos reencuentros, preguntas y reflexiones...

Un amor de forma diferente, no esperaba que lo entendieras o accedieras en sí mismo. Solo esta ahí, no sé si para siempre, o va tomar forma en lo efímero. 

Somos de procesos. Ya estuve ahí antes. 

martes, 10 de noviembre de 2020

 ¿Alguien sabe cómo escribir?

A mi ya se me olvidó, quizá dejé mis trazos en mis cuadernos universitarios, o en las hojas sueltas perdidas entre mis libros o separadores. En los márgenes de los textos, o ¿dónde?

Se me hace tarde, ¿será que ya no sé trabajar con tiempo?, ¿o sin tiempo?, ¿en mandato?, ¿a contraluz?, ¿con las luces apagadas de la ciudad?

Se me va el tiempo, me voy entre sus segundos. Me instalo en mi asiento y miro la pantalla…no surgen las palabras.

Me recuerdo pianista, en un gran concierto, a punto de dejar mis notas escritas en esta hoja en blanco, aunque impone, dejaba notas, puntos, comas, citas textuales y cierres inconclusos, preguntones.

Ahora, esa pianista del teclado de computadora no está. Sólo está la ajenidad de la hoja en blanco, y la pregunta:

¿Alguien sabe cómo escribir?

jueves, 8 de octubre de 2020

 Mi espacio, como lugar de encuentro, llegada, partida y múltiples vínculos. 

Un lugar cercano, descubierto, habitado, apropiado. 

Leer instalada en el sillón, cuidar de las plantas, conversar con el día a día y encontrar la palabra en los movimientos del cuerpo.

Evocar una canción o un enlace con una palabra que trastoca, interpela y atraviesa. 

Un espacio de subjetividades y afectos, de contención y diferencias. 

Mi espacio, habitado, creado, dibujado...esperado y abierto para múltiples abrazos, risas y pensamientos perdidos. 

Ideas plasmadas en las plantas y en las hojas. En las ventanas que nos muestra el otro lado que deseamos mirar y sentimos en la bici.

lunes, 28 de septiembre de 2020

Pocas veces he tomado mi pluma para escribirte, o para decirte algo diferente a lo que mis palabras y actos te dicen. Abrir un espacio para algo distinto, fuera de los textos o las diferencias...

El otro día pensaba en ti, y dibujé, otro día, te envié una canción...y hoy, encontré algo que deseaba escribir y se puso para compartirlo a ti:  

"he memorizado el sonido de tu risa como si fuera la letra de una canción. En un día lleno de pendientes busco la manera de dejarte un espacio donde quepas solo tú. He aprendido a leer tus miradas y tus gestos, y sé cuando un sí en realidad es un no. Sé que es amor porque no te pareces a nadie que haya conocido antes y porque me has hecho cambiar para bien. Lo sé porque sonrío mientras espero que contestes mis mensajes y no me molesta si llegas un poco tarde. Ahora me gusta el espacio porque lo has observado en un telescopio y me gusta el mar porque te has sumergido en él.

Confía en mí, solo lo sé."

...

miércoles, 29 de julio de 2020

Cuando te busco, no te encuentro
las iniciales de tu nombre, se van borrando
tu recuerdo se va con los picos de las aves

El sur cambió de color, y nuestros pasos son huellas
tu sonrisa es tenue y los motivos se extraviaron
los acordes preexisten, y el tacto es recuerdo

El cuerpo tiene memoria
y desde lo arqueológico se conserva
intacto el recuerdo de tu habitar...

"Donde quiera que saltes o que gires
habrá un segundo mio para que lo suspires..."

viernes, 3 de julio de 2020

A través de la ventana se dibuja un encuentro
se detiene el tiempo y acapara un momento
Si me miras ahora, pareciera que hago parte una fotografía, desenfocada.

Mi rostro, viendo a la izquierda, como buscando a alguien que se encuentra a lo lejos, o inicia su partida, como difuminando el enfrente.

Mis manos, tocando mis dedos, como si la impaciencia pudiera expresarse de esa manera, y mis pies, entrecruzados, descalzos.

Mi cabello, no se entiende con mi rostro, quien lo deja ser con el viento y movimientos;se enreda como si no pudiera comprender las dudas que se encuentran ondeando sobre mi.

Detrás, una puerta que aspira a ser nada y a ser todo. A ser abierta para encontrar o perder. Al girar el picaporte entrar o salir, llegar o irse.

A la inversa, un camino donde se encuentra a lo lejos la bici,aterrizada de cambios como los que se emergen en mi cuerpo.

Un latir de corazón se escucha de entre mi cuello, en mi cintura, en mis hábitos inconclusos que me llevaron a ese lugar donde no me encuentro, o donde me he perdido. Donde no hallo recuerdos anclados o liberadores de ideas totales o parciales.

Un lugar al que llegué acompañada y ahora se encuentra distante de todos. Donde mis ojos no comprenden lo que miran y mis labios lo saborean. Unos labios que van perdiendo el color rojo con el que llegaron, o con los que se perdieron.

Un día que sustituye a otros...


viernes, 12 de junio de 2020

Ojalá coincidamos en nuestra próxima vida
Como sucedió en esta, cuando nos reconocimos desde esquinas opuestas
Y sonreímos cómplices, pues la memoria compartida se disimuló en fantasías
Ojalá coincidamos, las estrellas lo permitan
Para besarnos cicatrices y lunares, que parte de tu reino me declares
Para que jugar arquería los domingos, y colmar de poesía tus apetitos
Para cuestionarnos la escuela y los apegos, juntos abatir al ego
Para bebernos el sol de agosto entero, y quedarnos dormidos en el cielo
Ojalá coincidamos, por suerte bendita
Porque al compartimos el cuerpo logramos endulzar amargos restos
Porque le quitamos el tedio a lo cotidiano, con sólo un gesto me borras el desgano
Porque elegimos en cada oportunidad probar lo extraordinario
Porque escuchamos las palabras, tanto dichas, como vistas y guardadas
Y porque “nosotros” me gusta desde antes, cuando fuimos polvo de estrellas
y me gustará hasta siempre, cuando seamos polvo en la tierra
—N.

Y la nota, a mitad del libro decía: "Amada, supón que me voy lejos..."

miércoles, 29 de abril de 2020

Ficciones

...también lamento el haber tomado distancia desde un principio, como te había dicho, el tema de que eres menor que yo me sacó de onda...en ese tiempo, en que te conocí, estaba re configurando cosas, había otras que no entendía de mi misma...además, sentía que al casi cumplir 30 las cosas para mi estaban cambiando, y yo con ellas.

Es cierto lo que te he dicho ...me gusta escucharte porque la retroalimentación sobre lo que me cuentas no solo es para ti, también va para mi...Algo que me tiene tranquila es, siempre he sido honesta contigo, porque al serlo, también lo soy conmigo, ese fue un gran argumento para mi, el que mis actos coincidan con mis acciones, me ha llevado tiempo lograrlo, y aún estoy armando esto...

Te aprecio y estimo, te has convertido en alguien que me importa, eso es raro, sabes? No fue mi intención confundirte.

La verdad si me llegó el hecho de que no te puedas conectar más conmigo, me pegó, sin embargo, lo entiendo, y como te dije, eso no cambia mi percepción sobre ti.

De alguna manera sospeché algo así, y aún con ello quise acercarme a ti de otra manera. Hablar contigo, ser yo cuando estoy contigo y poder escucharme es algo que podría agradecerte, por darte chance de ser escuchado. Ojalá eso no cambie...

martes, 14 de abril de 2020

No soy aquella mujer del cabello como te gusta
el que puedas tocar y se enrede en tus dedos
haga bucles en tus manos al sentirlo
y al dejarlo caer, sea como una cascada fresca.

No tengo los brazos donde te encuentres
en paz entre versos reconfortantes
o las manos que al tocarte evoquen sentidos
amorosos que calmen tu ser en dudas.

No tengo el cuerpo como los que has acariciado
los cuales mantienes como fotos de perfil
o admires tenerlo entre tu piel
y entre tus sabanas como aire fresco.

No soy aquella mujer de tus sueños
aunque en los míos permanezcas
y poco a poco cambies de forma
Te desvaneces...y no sé hacia donde voy...




sábado, 11 de abril de 2020

Había sido el primero de febrero (el primero del segundo del año, como dice Filio), el último día en que te vi, han pasado dos años desde ese día. Cantamos y nos despedimos con una canción de Silvio. Me gusta hablar del tema conmigo, y con otros que me escuchan y saben nuestra historia.

Tú sigues en mi, aquí. El otro día soñé contigo, te veías distante de mi, tus ojos no volteaban a mirarme; quizá mi inconsciente sabe que ya no sigo ahí contigo. Tu estás en otros brazos, de la mujer que elegiste como compañera.

Me gustan las historias de viajes en el tiempo. A veces, desde lo más profundo de mi, regreso a uno de esos días en que estuvimos juntos:

"Es preciso olvidar el tejado rojo y la ventana con flores.
La escalera oscura y la vieja imagen que se escondía en un rincón. 
Y la cama de madera negra y agujereada y tus sábanas tan limpias 
y la llegada suave de un amanecer que nos despierta más viejos. 

Pero no quiero que tus ojos lloren: dame tu adiós. 
El camino es cuesta arriba y me voy a pie. 
Es preciso decir adiós a la puerta que se cierra
y no quisimos cerrar. 

Es preciso llenar el pecho y entonar una canción
si el frío de fuera nos hace estremecer. 
Es preciso ignorar ese perro que ladra atado a un palo seco, 
y olvidar de golpe tu imagen y este pequeño lugar. 

Pero no quiero que tus ojos lloren: dame tu adiós. 
El camino es cuesta arriba y me voy a pie. 
Es preciso cargar la guitarra a mi espalda 
y volver a hacer el camino que un atardecer gris, 
remontando la loma, me trajo hasta aquí. 
Las olas borrarán las huellas que dejo en tu puerto. 
Me voy a pie, el camino es cuesta arriba y en las orillas hay flores."

-Serrat

Al abrir los ojos se difumina y me vuelvo a encontrar en mi habitación aquí en el Centro Histórico, y no en el Ajusco...Con un día a tu lado me bastaría para quizá, dejarte ir, o afianzarme más a ti.

Sé que no estamos destinados a ser (¿lo dijo Córtazar?), y quizá leyendo Rayuela te evoco aún más. Sabíamos que nuestros pasos y el sostener nuestras manos era transitorio...

Supimos de nuestra despedida ese día, con ese beso que selló nuestro encuentro.

Quizá no te vuelva a ver, y aquí, te sigo pensando...

"Amada, supón que me voy lejos..."

Lucía

lunes, 6 de abril de 2020

"Te ofrezco unos brazos en los que te sientas libre, donde  puedas elegir quedarte o regresar.
Te ofrezco un lugar donde puedas hablar de lo que sea, aun de lo que más te asusta, y si no le encontramos la vuelta, nos escondemos los dos bajo las sábanas.
Prometo hacer un refugio con los poemas que nos dijimos tan solo hablando, de la vida y del amor, una tarde de domingo.
Te ofrezco unos ojos brillantes de ver tu sonrisa salvadora, de todos los apocalipsis zombies.
Te ofrezco un te amo.
Te regalo estar dormida por las mañanas media hora después de haberme despertado y mirarte como si fueras la magia que tira Gandalf con los juegos artificiales de Dragones.
La magia que eres tu, tu sonrisa y tus ojos cafés.
Te ofrezco mis locuras y ridiculeces que proclamo destructoras de todas las máscaras con las que ya no quiero vivir desde hace rato.
Te regalo mi piel erizada cada vez que me hablas al oído y mi cuerpo temblando y no de frío.
Te regalo mil canciones que amé que no tenían nombre hasta que llegaste.
Te regalo la estupidez que me atraviesa cada vez que soy tan feliz y no sé qué decir para explicar lo hermoso que es haberte cruzado.
Te regalo los momentos que elijamos entre los dos de ahora en más para poder ser con el otro sin fingir nada, con el alma abierta de par en par para que entre el sol, como ese que vimos caer juntos en el mar una tarde.
Te ofrezco lo poco que tengo.
Mientras nos hagamos bien.
Mientras seamos refugio.
Mientras nos queramos habitar descalzos y en puntas de pie.
Como esas canciones que nos gusta y otras que bailamos.
Como abrazarnos por la noche y sentirnos tranquilos. "

CinWololo