Las regresiones a las puertas del ensimismo se abren para seducirnos con su cómoda estadía, húmeda, solitaria, delirante, gris...Mis alas se abren, se entrecruzan con los vínculos, rescatan lazos y significan encuentros.
Quieren volar, hacer suyo al cielo, hacer suyas las estrellas, habitar árboles, trazar caminos; abrirlos, encontrarse con un Otro olvidado en el camino; no es tarde.
Soñar con las alas puestas y sentir el tránsito de los pies con los caminos, mirarse en el espejo y encontrarse entre sonrisas. Mirarse frente a un Otro y significarse.
Amarse, sentirse, llorarse, anhelarse, pensarse, RESIGNIFICARSE.
