lunes, 29 de agosto de 2016

El día en que voy a partir


(Silvio Rodríguez)


No te muevas.

Quiero conservar este instante así:
tú junto a la ventana, como a contraluz,
echada en el lecho, queriendo mirar*
los ojos profundos del sol
detrás de tu cuerpo feliz,
desnudo, desnudo. Y ya es
el día en que voy a partir.

No te muevas,
si puede estar quieta la felicidad,
si puede volverse de piedra el amor.
Convierte en estatuas los días y el mar.
Quizás te comprenda mejor.**
O al menos conforme ya esté
repleto de piedras, sin sed,
el día en que voy a partir.

No te muevas
y dime si es hora de irse a dormir.
Mañana me espera un sabor de mujer.***
Lo tengo guardado en los ojos. Y sé****
que un beso muy frío será,
el beso que no me darás,
las noches, los días después
del día en que voy a partir.


Versión según el disco “El hombre de Maisinicú”. En “Érase que se era” Silvio hace las siguientes modificaciones:

yo echado en el lecho, queriendo mirar
** Quizás me comprenda mejor
*** Temprano me espera un sabor de mujer
**** Lo llevo guardado en los ojos. Y sé
(1969)

viernes, 12 de agosto de 2016

Recuerdo...

Recuerdo el día en que te vi,
llovía en mi ciudad,
tú y tú guitarra,
en tu pelo se enredaban gotas de lluvia.

Recuerdo la tarde en que tomé tu mano,
las mariposas rodeaban mi cintura
caminábamos cerca uno del otro,
yo casi olvidaba que no sabía volar.

Recuerdo el tiempo en que te escuché cantar,
y desde ahí no quería dejar de escuchar tu voz
de sentir tus manos, de olerte, de sentirte
compartiendo los cuerpos con la voz de la poesía

Recuerdo la vez que decidí estar a tu lado
con la ilegalidad del vínculo, en lo oculto;
estar entre las largas charlas bajo el atardecer
en los besos con caricias, haciéndolo.

Recuerdo cuando solté tu mano,
la lluvia del sur recorría mis mejillas,
comencé a extrañar tu voz llamándome
en que sentí lo irrepetible.

Recuerdo el adiós.

(Quiero que sepas que a veces extraño conversar contigo, caminar por las calles de Padierna, con el sur entre nosotros; discutir de pedagogía, saberte escuchándome y de vez en vez tomando mi mano, contando bromas, besándonos entre la noche. Gracias a ti amo a Silvio. Nunca te olvidaré, mi amor efímero eterno.

Siempre voy a recordarte con esta canción:

https://www.youtube.com/watch?v=PbzZDm9YuLA

Gracias por todo.

Edna Domínguez)