Te envío mi carta de renuncia
con un remitente inactivo,
con una sonrisa imaginada
y palpitar oscuro.
Te envío mi carta de renuncia
con posdatas de recuerdos,
con sonrisas del pasado
y situaciones en sueños.
Te envío mi carta de renuncia
con deseos coagulados,
con fantasías de sol
y luna en amaneceres.
Te envío mi carta de renuncia
con lluvias de otoño,
con haceres de primavera
y nostalgias de invierno.
Te envío mi carta de renuncia
con amores eternos
con utopías de porvenir,
y corazones rotos.
Te envío mi carta de renuncia
con sentires desolados,
con ausencias provocadas
y acciones sujetadas.
Te envío mi carta de renuncia
con nuevos sueños,
con ansiosas complejidades
y nuevas realidades.
lunes, 7 de octubre de 2013
domingo, 6 de octubre de 2013
Hoy no hay un Otro que inspire, pero si hay letras que lo evocan...
Hora de la ceniza
Finaliza septiembre. Es hora de decirte
lo difícil que ha sido no morir.
Por ejemplo, esta tarde
tengo en las manos grises
libros hermosos que no entiendo,
no podría cantar aunque ha cesado ya la lluvia
y me cae sin motivo el recuerdo
del primer perro a quien amé cuando niño.
Desde ayer que te fuiste
hay humedad y frío hasta en la música.
Cuando yo muera,
sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable,
mi bandera sin derecho a cansarse,
la concreta verdad que repartí desde el fuego,
el puño que hice unánime
con el clamor de piedra que exigió la esperanza.
Hace frío sin ti. Cuando yo muera,
cuando yo muera
dirán con buenas intenciones
que no supe llorar.
Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.
Siento deseos de reír
o de matarme.
Roque Dalton
sábado, 5 de octubre de 2013
Benedetti me acompaña...
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza.
Te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía,
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes,
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco niños
de esos que tú miras
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
lunes, 9 de septiembre de 2013
'Morín'
'La capacidad de situarse en medio de la multiplicidad y complejidad de la vida para capturar, destilar lo <eterno de lo transitorio>'
viernes, 2 de agosto de 2013
El sol
I
-¡Qué bien que has aparecido! ¡¡Qué bien que haz vuelto! No te vayas más, te extraño mucho ¿Y esas lágrimas? No me digas que...
*Si, no puedo más, arde aquí, muy cerca de mi ser...
-¿dónde?
*Aquí, ¿no ves?, no ves cómo arde, aquí bien cerquita, ven...toca...siente...Anda...
-...no, sólo tú sabes donde es eso, no puedo ver ni sentir nada...
*Es que no te acercas más, mira...
-Suelta tantito tu mano alza esas alas e intenta volar de nuevo, lo que sucede es que estás herida.
*No quiero volar sin su latido...
II
*¿Ya viste el atardecer? Cada día son más bellos, y sin alguien con quién poder compartirlos...El sol se pone y pinta todo su alrededor de color, así, claramente se despide el sol y saluda a la luna que abriga al cielo con sus estrellas...
-Si, es tan bello, puedo sentir incluso la despedida del sol. Me parece que quisiera decir algo, pero su luz le hace imposible emitir algún sonido, los pájaros vuelan sobre nosotros, tienen prisa, quieren partir...
*Quisiera ser sol, y partir dejando huellas de regreso, a saber que siempre hay alguien esperandome para comenzar el día, para sonreir de nuevo a los pájaros cantantes y a las nubes de risas...
III
-Ya veo, te duele mucho el sol, te duele su partir...
*Cuando el sol se pone viene a mi su recuerdo...cada día quiero verle de nuevo y sonreir a su lado, cada día quiero sentir toda su calidez en mi rostro y su alegria en mi ser, pero siempre tengo que esperar en las noches de luna, solitarias, sin pajaritos cantantes...Amo al atardecer, amo ver al sol brillar con tal intensidad que quiero permanecer siempre allí...
-Cubrete de estrellas y sonríe, sonríe y siente la noche que te refugia en sus brazos donde también el sol ha marcado su estancia, aquí está, en las noches de luna y en los días de sol...Siempre está, la que no está eres tú...
domingo, 14 de julio de 2013
No sólo...
No sólo duele, arde.
No sólo suena, cruje.
No sólo vibra, tiembla...
No sólo es espera, es temor.
No sólo es pérdida, es incertidumbre.
No sólo es soliloquio, es locura.
No sólo es tristeza,
No sólo es silencios,
No sólo es ausencia,
También estoy sin ti...
También estoy sin mi.
No sólo suena, cruje.
No sólo vibra, tiembla...
No sólo es espera, es temor.
No sólo es pérdida, es incertidumbre.
No sólo es soliloquio, es locura.
No sólo es tristeza,
No sólo es silencios,
No sólo es ausencia,
También estoy sin ti...
También estoy sin mi.
jueves, 16 de mayo de 2013
Entrecruzando vuelo.
Llega tarde la nostalgia azul bordada de sueños y utopías.
Pinto recuerdos con relatos de soles apagados,
muevo fantasías inocuas, inefables, débiles.
Los vientos del sur derraman hojas de los árboles,
vuelan una a una, me veo en su vuelo,
no le temo a la partida del sol, ni a la oscuridad cautiva.
Desde que el pájaro de sueños tejidos en conjunto voló,
rompí algunas alas que se ocultaban detrás de él,
las rompí sin reconocerlas sin su vuelo.
Reconstruyo alas en compañía de voces con amor
con aliento, con canciones entonadas de saberes,
mirando al sol y hasta conjugar lunas de sueños.
Aprendo del vuelo con los otros, aprendo a volar
en cada encuentro compartido, hilado, resonante.
Emprendo vuelo en la multiplicidad con el otro.
Vuelo en atardeceres sonrientes y entre nubes brillantes,
aún te sigo, pero acompañada del otro, de los otros
mirando al porvenir que saluda sosteniendo la mano del presente.
domingo, 28 de abril de 2013
Te evoco en recuerdo.
Cambiaste de sol un día de otoño.
Nombraste todo aquello que conocía, lo enunciabas libremente.
Te miraba en amaneceres a través de tus brazos sostenedores y fuertes.
Soñaba a tu lado, siempre de tu mano...siempre contigo.
Te veo en recuerdos...sólo ahí estás y sólo ahí puedo sentirte de nuevo.
Camino con tus caricias tatuadas a mi cintura.
Leo tú voz en mis andares y sonrisas.
Te reconozco en las gentes transeúntes que parecen anularse.
Develo nuestras voces enamoradas en pasados efímeros y bellos.
Hago pliegues con mi psique enredada en recuerdos evocados.
Transito por tu ser clarisímo de silencios y ausencias tristes.
Prefiguro andares de fantasía donde las sonrisas son infinitas.
Te añoro todo el tiempo como seres en sí mismos.
Me consuelo con recuerdos y sonrisas de primavera.
Nos faltamos, y entre los dos está el abismo del extrañar.
Me sitúo y después ruego para que todo esto termine y así, volvamos a nuestro lado...
lunes, 1 de abril de 2013
domingo, 31 de marzo de 2013
Instituyendo recuerdos V
Nunca cierro la ventana porque siempre te espero...
...hasta la noche fría siente tu eco en los recuerdos que les doy vida nuevamente...la luna sabe a luz cuando enuncia tu mirada...el sol cubre mis mejillas rosadas por revivir tus caricias...las nubes blancas tranquilizan a mi alma...pero el viento reconoce que ha de acompañarme en la espera, por ello siempre tengo frío ante este vacío...
...
...hasta la noche fría siente tu eco en los recuerdos que les doy vida nuevamente...la luna sabe a luz cuando enuncia tu mirada...el sol cubre mis mejillas rosadas por revivir tus caricias...las nubes blancas tranquilizan a mi alma...pero el viento reconoce que ha de acompañarme en la espera, por ello siempre tengo frío ante este vacío...
...
sábado, 23 de marzo de 2013
"En Colliure"
En voz de Joan Manuel Serrat...
Soplaban vientos del sur
y el hombre emprendió viaje.
Su orgullo, un poco de fé
y un regusto amargo fue...
su equipaje.
Miró hacia atrás y no vio
más que cadáveres sobre
unos campos sin color.
Su jardín sin una flor
y sus bosques sin un roble.
Y viejo,
y cansado,
a orillas del mar
bebióse sorbo a sorbo su pasado.
Profeta
ni mártir
quiso Antonio ser.
Y un poco de todo lo fue sin querer.
Una gruesa losa gris
vela el sueño del hermano.
La yerba crece a sus pies
y le da sombra un ciprés
en verano.
El jarrón que alguien llenó
de flores artificiales,
unos versos y un clavel
y unas ramas de laurel
son las prendas personales,
del viejo,
y cansado,
que a orillas del mar
bebióse sorbo a sorbo su pasado.
Profeta
ni mártir
quiso Antonio ser.
Y un poco de todo lo fue sin querer.
jueves, 21 de marzo de 2013
"Alma desnuda"
Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.
Alfonsina Storni
miércoles, 20 de marzo de 2013
Transparente...ausente...
El viento me cubre de silencios grises...
Los giros se tornan como focos hacia el mismo sitio...
He dejado de conversar con los pájaros...me despido...
Las luces del sur no son suficientes para el sol...
El recuerdo ya no es olvido...
Tú eres manifiesto...lejano
Yo soy latente...inteligible, invisible...
El árbol ya no me cubre, se aleja...
Los giros se tornan como focos hacia el mismo sitio...
He dejado de conversar con los pájaros...me despido...
Las luces del sur no son suficientes para el sol...
El recuerdo ya no es olvido...
Tú eres manifiesto...lejano
Yo soy latente...inteligible, invisible...
El árbol ya no me cubre, se aleja...
domingo, 17 de marzo de 2013
Instituyendo recuerdos IV
Y de pronto noté que no hay nada igual a tu sonrisa, ni siquiera el viento frío del sur que domina mis mejillas...
viernes, 15 de marzo de 2013
Instituyendo recuerdos III
Es iracundo el sello de su ser.
Se torna gris con el destello del sol.
La luna le abandona por el recodo del camino.
La lluvia dejó de avanzar, se detuvo en el silencio azul.
Mírale andar solo por esa singular perpendicular análoga a un fractal...
jueves, 14 de marzo de 2013
Instituyendo recuerdos II
Aquél árbol que me espera en las tardes de sol y de viento.
Le miro y siento que sus ramas me abrazan.
Le suelto, le siento, me alejo, entretejo textos.
Ha sido olvidado, pero mi voz lo sujeta en los ecos de su voz...
...y dejo la vida volar...
miércoles, 13 de marzo de 2013
Instituyendo recuerdos I
Y los ecos de las voces resuenan tras los muros de ayer.
Suenan en el silencio ensimismado de la saciedad que lo añora.
Transitan por las huellas del olvido incapaz de perseguir.
Ondean como parábolas inconclusas, vacías, ceñidas.
miércoles, 6 de marzo de 2013
"El Amor" Violeta Parra
El amor
Violeta Parra
Relato:
Mas van pasando los años,
las cosas son muy distintas:
lo que fue vino hoy es tinta,
lo que fue piel hoy es paño,
lo que fue cierto, hoy engaño;
todo es penuria y quebranto,
de las leyes yo me espanto;
lo paso muy confundida
y es grande torpeza mía
buscar alivio en mi canto.
Los tiempos se van volando
y van cambiando las cosas;
crecí en el trigo melosa,
la siembra fue castigando,
fue la cosecha mermando,
la esperanza quedó trunca.
La gente no sabe nunca
lo que mañana la espera;
lo que mañana la espera
la gente no sabe nunca.
Entré al clavel del amor.
Cegada por sus colores
me ataron los resplandores
de tan preferida flor.
Ufano de mi pasión
dejó sangrando una herida
que lloro muy conmovida
en el huerto del olvido.
Clavel no ha correspondido.
¡Qué lágrimas tan perdidas!
Canción:
La vida me da recelo,
me espanta la indiferencia,
la mano de la inclemencia
me ha echado este nudo ciego.
La fuerza me ha consumido
y me ha atormentado el alma:
pa’ mí lo que llaman calma
es vocablo sin sentido.
El sol reseca el barbecho,
lo deja como la espina,
me clava con negra inquina
si piso este duro lecho.
Camino por un momento
las calles a la sin rumbo,
veo que estoy en el mundo
sin más que el alma en el cuerpo.
Miserias y alevosías
anudan mis pensamientos,
entre las aguas y el viento
me pierdo en la lejanía.
No lloro yo por llorar
sino por hallar sosiego.
Mi llorar es como un ruego
que nadie quiere escuchar.
martes, 5 de febrero de 2013
Busco ese abrazo...
I
Vengo buscando ese abrazo, he caminado largas distancias y en cada vereda me detenía a preguntarle a las flores si habían visto tu abrazo...-Ve y pregunta al viento si ha visto ese abrazo que buscas, me dijo el árbol más viejo del bosque. Inquieta sólo lo miré, asenté con mi cabeza y proseguí mi búsqueda.
Unas ramas con brazos largos abrían una vereda gris, quise acercarme a ellas averiguando si una de sus ramas era ese abrazo que no encontraba por ningún lugar, pero todo era inútil, todas esas ramas me quedaban grandes o muy pequeñas y no alcanzaban a rodear mi espalda.
II
-...hey, pregunta por melancolía, ella colecciona abrazos, de esos dulces que saben amargos...me decía una hoja que permanecía en el suelo anclada con una piedra. La miré, la sostuve entre mis manos pero el viento decidió llevarle consigo, grité, -¡viento, viento!, ¿has visto ese abrazo...? -No, me contestó eufórico, -debo irme antes de que venga el sol...
Resignada agaché mi cabeza que salpicó de un giro mi cabello. En el piso yacía una flor que hilaba pétalos rojos. -He escuchado que buscas ese abrazo, no busques más, no vendrá...se quedó pobre de sonrisas y se fue al sur, búscale allá, aquí no hay nada...la arena vendrá con el viento y moriré...
III
-Melancolía, ¿dónde estás? Quiero verte, quiero preguntarte por ese abrazo que perdí, quiero esos brazos que rodean mi cintura y que si indago más, tocan mis labios cuando se tornan rojos... ¡Melancolía! ¡Melancolíaa!
El silencio es más claro cuando las palabras se pierden en las copas de los arboles viejos y dormidos...-no puedo verte, ¿quién eres?, dije con voz susurrante... -¡yo!, recuerda mi voz, tú y yo movíamos tardes para que durarán más, contábamos estrellas para que los minutos fueran segundos...¿ya no recuerdas el color de mi voz? Si apenas ayer enuncié en tu cuello marcas rojas que dejaron mis labios...soy yo, aquel que no quiso hacer proyectos de futuro, aquél que intercambia futuro por porvenir...¿ya, ya me recuerdas?...
-¡silencio!, dije indignada, no quiero escucharte más, porque aún buscándote sigues ocultando tus melodías; las guardas en tu voz que ahora se torna como un hecatombe...
IV
-No podrás engañarme, dije muy segura y clara...ese abrazo que busco no es el tuyo, no, apostaría una ráfaga de luz a que tus palabras son estafas...ve, sigue al viento y no vuelvas...Corrí en contra del viento, corrí en contra del norte, corrí detrás de las nubes blancas...pero podía alcanzarme, aunque ya nada me detenía...ni me detuvo, no eran sus abrazos los que buscaba, nunca lo fueron...
V
-Ocultate en estos espacios intersticiales tal como lo hacen los corales en el mar, los peces se refugian en el sonido del mar que no les deja escucharle...ahí queda suspendido el sol cuando se hace tarde...Me decía el árbol más alto; ni siquiera podía mirarle hasta el final porque sus ramas parecían eternas y sus hojas quien sabe cuántos visitantes habían dado la bienvenida y cuántos habían visto partir...-¿ha visto ese abrazo? Le pregunté tiernamente y mi voz poco a poco se agudizaba, le respetaba, sólo hacía falta la reverencia para que el entorno fijara que ese árbol era una eminencia, mis ojos brillaban ante la majestuosidad de sí mismo, mi voz se perdía entre sus ramas que despedían al sol...-No, contestó dulcemente, -¡te has equivocado de camino!, allá en el sur transita por veredas grises y espirales, allá le encuentras, lo he visto trazar caminos allá, dónde el día es noche y la noche es día, donde las lunas llenas se agudizan no sólo en octubre, donde el viento gira al revés de camino...allá le encuentras...
VI
-¡qué parábola, qué travesía me espera al sur!, ya quiero contarle cuando me abrace lo dulce que puede ser extrañarle...envía como analizante a ese pájaro multicolor que con su aleteo resplandecía palabras con versos tejidos...
¿Dónde estarás abrazo?, ¿dónde?, no veo tu inmaculada armonía...quiero tu rostro en mi ser y tu mirada en conjunto con mi sonrisas...dame la paz y la dulzura del momento presente...
Voy, voy al sur a mirar atardeceres y a encontrar ese abrazo que me espera con las caricias del viento...le espero impaciente, le espero sonriente, le espero sin duda ante el frío, le espero sin expectativa...le espero como la noche a la luna y los pájaros al amanecer...
¡ven a mi, a mis brazos y calma mis sollozos suspicaces de tragedias sin fin!
sábado, 2 de febrero de 2013
Tú y yo en retrato
Hay un retrato de ti en mi almohada que se filtra en lo que desencadena mi alma. No le teme a nada porque se significa solo, se asoma por las ventanas y resurge con el sol; orienta mis nubes, les guía, avanzan.
Aparece cuando el invierno quiere alcanzarme; su roce en mis mejillas agita mi ser. Su voz menciona lo esperado en mi voz, la luna le acompaña en sus pasos fríos y lejanos, y mi mano sostiene su mano suavemente.
Vuelve a mi tarde con sus ojos de luz, despide el sol con su mirada transparente y reconstruye las estrellas con sus pasos. Le espero para concluir la tarde...Le espero con abrazos y el sur a mi paso...
miércoles, 30 de enero de 2013
Su porvenir
I
De repente pudo constatar que había sol detrás de las rejas que la atrapaban, ella permanecía aún destellante y lúcida al poder mirar de nuevo el sol. Había dejado atrás un pasado que fielmente la marcaba hasta la piel.
Se preguntaba cómo resolvería esas dudas que aún la mantenían fijada a las veredas grises y retumbantes, pero que no la sostenían del todo, sabía que había alternativa. Recordaba los campos verdes de las montañas y a su viejo amor mirando atardeceres y lunas atenuantes; ya no le tenía miedo a ese amor que la dejó contemplando futuros mientras él consolidaba otros, con alguien más. De pronto se trasladó a su memoria aquella mirada ensimismada y que en ipso facto rompió con lluvias de otoño en sus mejillas. Ella sabía que tenía que dejar ir ese recuerdo.
Permaneció erguida como si buscara algo en ese cajón café que acompañaba los costados de su cama. Ni siquiera su mirada era congruente con su sonrisa vacía que pretendía encontrar placeres intercambiando melancolía, ni siquiera el sonido del viento que mecía los árboles le ayudaba a mantener esa postura reivindicadora de victoria que hoy festejaba.
II
Por fin entre sus manos apareció un gran libro azul con una postal que dibujaba el mar en el centro; olía a viejo, a recuerdos. Lo sostuvo largo tiempo entre sus brazos como si de repente éste se hubiera convertido en un ser…después de largos minutos lo miró y en seguida tomó un lugar en el sofá que dejaba ver claramente la ventana que daba bienvenida al sol del medio día.
Abrió el libro, la primera página tenía una frase que decía: "Porque tú siempre existes dondequiera, pero existes mejor donde te quiero..." de Mario Benedetti, lo que en breve ocasionó que se reinventaran de nuevo las sonrisas que evocaban esos momentos de primaveras largas. Por un sólo momento añoró estar allí en ese lugar cuando se pactó el infortunio provenir que le esperaba.
Pasó a la siguiente página, ahí con la orilla desprendida estaba una fotografía que hacía memorable la mirada ensimismada de él; ella con un traje rojo le abrazaba y marcaba un beso en sus mejillas, él permanecía, serio, como de costumbre y ella sonriendo bajó un día nublado de abril.
Enseguida se escuchó un ruido, como si se hubiera roto algo…en efecto, la taza de café había sido derramada; ella la había empujado con el codo en el momento preciso en que cambiaba de página. Había una imagen que coleccionaba arboles por doquier, era ese día en que él le propuso compartir su vida para siempre, pese a que ella era escéptica con eso que implica ‘el para siempre’, sin embargo no dudo ni un segundo en retomar el si. Un aire de sensaciones le inundó el alma, sintió el momento preciso en que ocurría, ello no perpetuó esta vez añoranzas, está vez no, al menos.
Quiso dejar de mirar el libro, lo quiso así porque le apetecía más café, quien más que el mejor compañero en momentos austeros de sonrisas. Tomó su taza favorita, esa de un corazón en el centro, la más grande de todas las que tenía, dejó la tetera hervir mientras ella proseguía con la siguiente página.
A continuación un poema que ella le había escrito a él, que no le entregó porque ese día él se fue con el sol del amanecer.
Mi amor...Mi amor es así, sombrío e intenso...
Mi amor es lejano y austero, vívido y lúcido...
Mi amor es de romper fronteras, no de deber ser impuesto...
Mi amor es tenue, sincero y leal, no conoce las limitantes de los sueños y utopías...
Mi amor es leyenda, mito e historia con sus huellas y sus marcas...
Mi amor es transparente y aprendiz...
Mi amor es renacer ante andares inciertos porque cura heridas...
Mi amor es conocer, aprender y compartir...
Mi amor es instantes y momentos que prefiguran mi andar...
Mi amor es alegría, sonrisas de madrugada y de soles al amanecer...
Mi amor es leal, es eterno...es florecer...
Así, así es mi amor...
Se preguntaba si había malgastado tiempo a su lado, pero recordaba también que esos sucesos irrepetibles le habían configurado parte de esa identidad que le caracterizaba, de nuevo, volvió a sonreír.
La siguiente página tenía una flor que aún guardaba un olor particular como sólo las gardenias pueden mantener. Fijamente miraba la flor, como si pudiera escuchar el recuerdo del día en que acordaron que tenían que partir, que ya no había más que construir. Él era prestado, pensó ella con una sonrisa inherente a la tristeza.
La tetera anunciaba que el café estaba listo, así que ella se levantó del sofá y llenó su taza. De inmediato se asomó a la ventana a degustar el sabor amargo del café.
IV
Tomó el libro nuevamente, pero ahora su mirada era distinta. Había una colección de fotografías que retrataban la iconografía de los murales de Siqueiros, de Rivera y las esculturas de Rodín. Recordaba las largas charlas acerca del arte y sus miradas a la historia. Añoraba que se extendieran hasta la madrugada.
Por fin, -pensó, ya había encontrado la fotografía de la luna llena, de esas que sólo hay en octubre, ese mes en que fue su primer encuentro, ese mes que por muchos años era su favorito, porque festejaban con cenas de amor y ramos de rosas. Ya hacía mucho de eso.
Poco a poco las sonrisas eran más encaminadas a nostalgias, no a melancolías y ella sabía que se estaba reconfigurando, es decir, curándose. Cuando ella pensaba que des-ocultando los recuerdos podía morir por esos instantes, pero ocurría lo contrario, revivía con cada recuerdo y la añoranza.
V
Cerró el libro, porque había agotado las páginas, parecía que de pronto habían desaparecido, que se habían perdido en el pasado. Lo tomó y lo acomodó a un costado de sus libros favoritos que esperaban a ser releídos en el librero que le hacía compañía a la ventana.
El sol se despedía con rayos naranjas y amarillos que se asomaban desde la montaña. Ella se alistaba para salir a vivir una noche de luna llena, salía a reconocer de nuevo la mirada de ilusión que ahora le acompañaba, la de aquel que hoy vestía de traje azul, que sugería su brazo para guiarla en esa nueva vida. Ya no le temía al porvenir, porque sabía de la tensión que se manifestaba entre el pasado y el presente consolidaba su futuro, por ello, prefería permanecer en el momento y en el instante sin esperar más.
lunes, 28 de enero de 2013
Desocultar...un corelato...
De repente pude ver el sol desde mi ventana. Los libros permanecían sobre mi cama y el separador en la página que marcaba un pasado efímero...
En mi mente un entrecruzamiento de prácticas que fundaban mis caminos de porvenir, las que sostenían mi ideología, ya reconocía lo latente y lo instituyente...
Me asomé por la ventana y pude ver la luz que hacia mi cabello más café de lo habitual, lastimaba mis ojos ,pero al fin podía ver de cerca la luz. Por un rato permanecí...
En mi mente miles de recuerdos adheridos de sonrisas claras, ya no eran tenues, hasta me acompañaban carcajadas...
Enseguida, tenía una taza de café en mis manos y una lectura ... "El cambio institucional se define por el <<deterioro y la destrucción de las formas instituidas>>" (Lapassade)
En mi mente lo histórico que no legitimé, eso que no dije, eso oculto de pronto floreció ante las notas de guitarra que se escuchaban de fondo...
A posteriori reí un poco, porque paradógicamente reivindicaba la memoria histórica pero mi mala memoria olvidaba el anclaje teórico...sólo ráfagas de luz...la praxis...
En mente tejía historias, tejía miradas y tejía encuentros, tejía amor por doquier...tejía sucesos irrepetibles...
Por un segundo navegué en tu mirar de amor, eras real y a mi lado...sosteniendo mi mano...
En mi mente me impliqué cuando no debía, cuando confundía porvenir con futuros que no existen...Porque lo reprimido sobrevive en el inconsciente...
Había tramas que desencadenaban símbolos, imaginarios...la búsqueda de lo oculto, de lo no-dicho...las creaciones del pasado todavía vivas...realidades inscritas ¿o eran adscritas? Ya no me acuerdo que más, porque todo aquello sólo se veía en la imagen de mi sueños...porque sólo ahí apareces...
Fin
viernes, 18 de enero de 2013
"Si tu me olvidas"
Quiero que sepas
una cosa.
Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.
Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.
Pablo Neruda
lunes, 14 de enero de 2013
"El herido" (para ti, querida amiga del alma)
Para el muro de un hospital de sangre.
I
Por los campos luchados se extienden los heridos.
Y de aquella extensión de cuerpos luchadoressalta un trigal de chorros calientes, extendidosen roncos surtidores.
La sangre llueve siempre boca arriba, hacia el cielo.
Y las heridas suenan, igual que caracolas,cuando hay en las heridas celeridad de vuelo,esencia de las olas.
La sangre huele a mar, sabe a mar y a bodega.
La bodega del mar, del vino bravo, estallaallí donde el herido palpitante se anega,y florece, y se halla.
Herido estoy, miradme: necesito más vidas.
La que contengo es poca para el gran cometidode sangre que quisiera perder por las heridas.
Decid quién no fue herido.
Mi vida es una herida de juventud dichosa.¡Ay de quien no esté herido, de quien jamás se sienteherido por la vida, ni en la vida reposaherido alegremente!
Si hasta a los hospitales se va con alegría,
se convierten en huertos de heridas entreabiertas,de adelfos florecidos ante la cirugía.de ensangrentadas puertas.
II
Para la libertad sangro, lucho, pervivo.Para la libertad, mis ojos y mis manos,como un árbol carnal, generoso y cautivo,doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,y entro en los hospitales, y entro en los algodonescomo en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,de mi casa, de todo.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura miraday hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcanen la carne talada.
Miguel Hernández
Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.Porque soy como el árbol talado, que retoño:porque aún tengo la vida.
domingo, 13 de enero de 2013
"El viento eres tú..."
A veces entra en el bosque un silbido velozque recorre fugaz la penumbra y la luz.Y los árboles fríos del bosque soy yo.Todas las copas se postran a fin de existir.De no hacerlo, deshechas habrían de morir.Y ese viento que trae la muerte eres tú.Eres la llama que abraza la flory la violencia del fiero huracán,la sombra oscura que sigue mi amor.Por qué, por qué tú sigues, di,matando este amor que hoy dejas.(1965)
Silvio Rodríguez
sábado, 12 de enero de 2013
Intersticios...
Si bien es cierto, las nostalgias no se van, permanecen en esos momentos en los que se van cubriendo de haceres y sonrisas perpetuas de sueños... Mi nostalgia (digo mi, porque es parte de mi, no porque me pertenezca) transita por cada parte de la memoria que se va deshilando en cada encuentro compartido, en cada encuentro que permanece en mi...
Esos días azules que se miran repentinamente grises son mis favoritos, es cierto...esos días grises que en el mayor de los casos son para pensar y sonreír a aquello que trajo días azules y atardeceres tenues, los que ahora simplemente se muestran efímeros...
Las mañanas eternas y las noches inconsolables ante tanta perspectiva de círculos voraces de recuerdos, de los cuales, tomo a cada uno y los admiro por horas, horas de recuerdos y mi, tanto que la noción de tiempo desaparece, ya no existe,sólo queda reconstruir lo perdido...
Porque quizá constantemente vamos perdiendo, pero en esas pérdidas vamos recuperando aspectos que circulan de nuevo en cada añoranza que se sujeta a lo que denominamos momentos, por ello la importancia de recubrirlos con sonrisas y placeres; esos momentos irrepetibles los sujetamos con el corazón y la conciencia...
Por eso las nostalgias quedan unidas a cada momento que se comparte, en cada perspectiva de cambio que se va mencionando y en cada encuentro con los momentos...
Me gusta permanecer y avanzar, así me llevo poquito de cada pasar; pero eso no implica que por esa razón las nostalgias aprieten un poquito hasta hacer reventar esas nubes de otoño...Si avanzo es porque vuelo muy alto, tan alto que las nostalgias no me alcanzan...y si permanezco es porque quizá alcanzan un poco...
Posdata: Las letras de canciones de sentimientos opuestos...repentinamente se tornan los únicos aliados...los árboles y los libros los únicos comprensibles, y sí mismo el único confidente...
Esos días azules que se miran repentinamente grises son mis favoritos, es cierto...esos días grises que en el mayor de los casos son para pensar y sonreír a aquello que trajo días azules y atardeceres tenues, los que ahora simplemente se muestran efímeros...
Las mañanas eternas y las noches inconsolables ante tanta perspectiva de círculos voraces de recuerdos, de los cuales, tomo a cada uno y los admiro por horas, horas de recuerdos y mi, tanto que la noción de tiempo desaparece, ya no existe,sólo queda reconstruir lo perdido...
Porque quizá constantemente vamos perdiendo, pero en esas pérdidas vamos recuperando aspectos que circulan de nuevo en cada añoranza que se sujeta a lo que denominamos momentos, por ello la importancia de recubrirlos con sonrisas y placeres; esos momentos irrepetibles los sujetamos con el corazón y la conciencia...
Por eso las nostalgias quedan unidas a cada momento que se comparte, en cada perspectiva de cambio que se va mencionando y en cada encuentro con los momentos...
Me gusta permanecer y avanzar, así me llevo poquito de cada pasar; pero eso no implica que por esa razón las nostalgias aprieten un poquito hasta hacer reventar esas nubes de otoño...Si avanzo es porque vuelo muy alto, tan alto que las nostalgias no me alcanzan...y si permanezco es porque quizá alcanzan un poco...
viernes, 11 de enero de 2013
"Te espero..." Otra de esas nostálgicas...
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas,
lo sé, sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá,
yo aquí,
añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?,
te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?
Mario Benedetti
miércoles, 2 de enero de 2013
La dialéctica de Benedetti
Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te piensoporque la noche está de ojos abiertosporque la noche pasa y digo amorporque has venido a recoger tu imageny eres mejor que todas tus imágenesporque eres linda desde el pie hasta el almaporque eres buena desde el alma a míporque te escondes dulce en el orgullopequeña y dulcecorazón corazaporque eres míaporque no eres míaporque te miro y mueroy peor que muerosi no te miro amorsi no te miroporque tú siempre existes dondequierapero existes mejor donde te quieroporque tu boca es sangrey tienes fríotengo que amarte amortengo que amarteaunque esta herida duela como dosaunque te busque y no te encuentrey aunquela noche pase y yo te tengay no.
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