Hay un retrato de ti en mi almohada que se filtra en lo que desencadena mi alma. No le teme a nada porque se significa solo, se asoma por las ventanas y resurge con el sol; orienta mis nubes, les guía, avanzan.
Aparece cuando el invierno quiere alcanzarme; su roce en mis mejillas agita mi ser. Su voz menciona lo esperado en mi voz, la luna le acompaña en sus pasos fríos y lejanos, y mi mano sostiene su mano suavemente.
Vuelve a mi tarde con sus ojos de luz, despide el sol con su mirada transparente y reconstruye las estrellas con sus pasos. Le espero para concluir la tarde...Le espero con abrazos y el sur a mi paso...

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