miércoles, 21 de abril de 2021

 Aprendí contigo a transitar de compañera a amiga.

Nos unió el amar el oficio de ser profe y a darle forma amorosa en cada día y encuentro con el grupo.
Juntas, en diálogo nos sosteníamos en las crisis del grupo, nos llevábamos a casa la reflexión y la trajimos de vuelta para ponerle nuestro sentir ético y crear cómo resolver, cómo hablar, qué decir.
Nos acompañamos con otras compañeras y amigas amorosas, en conjunto con ellas, sostuvimos un proyecto que trascendió y resonó en los grupos que compartimos.
Gracias por tanto, por todo y por tus sentires que siguen latiendo ante tu partida.
Agradezco a la vida coincidir contigo, soy afortunada de escuchar tu decir y ver la potencia de amor que transmitías 

Te quiero tanto...

jueves, 15 de abril de 2021

El silencio

me comprime

estalla y crea mares

un recordatorio:

lo que no fue

lo que falta

lo que duele

lo que vibra

lo que estalla


Lo que se va

a lo que me aferro

lo que perdí

lo que soñé

lo que olvidé

II

Mis sueños pasados

enterrados en una planta

que no desea vivir

que esta agotada

perdida en sus raíces secas

se marchita, se seca


Sin pasiones 

sin esperanzas

sin deseos

sin partidas

sin anhelos


viernes, 9 de abril de 2021

 Escribe lo que sea, como sea, para quien sea, pero escribe.

Llegaste a un lugar en el que elegiste estar

ESCRIBE

escribe sobre el mar

las gotas de lluvia y los paseos nuevos


martes, 6 de abril de 2021

 Vergüenza, Gabriela Mistral

Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje el río.
Tengo vergüenza de mi boca triste,
de mi voz rota y mis rodillas rudas.
Ahora que me miraste y que viniste,
me encontré pobre y me palpé desnuda.
Ninguna piedra en el camino hallaste
más desnuda de luz en la alborada
que esta mujer a la que levantaste,
porque oíste su canto, la mirada.
Yo callaré para que no conozcan,
mi dicha los que pasan por el llano,
en el fulgor que da a mí frente tosca
y en la tremolación que hay en mi mano...
Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que mañana al descender al río
la que besaste llevará hermosura!