Amo a este árbol, cuando lo sembré era una rama seca con pocos rasgos de vida, casi todos le apostaban a su muerte y otros sabían que era cuestión de tiempo para su florecer.
Si bien es cierto que el sol, el viento y la luna le han permitido ser bello, tener colores, tener vida cada día...aun cuando las fuertes lluvias han roto algunas de sus hojas, le es y ha sido prescindible para que sea hermoso, para que siga floreciendo...