miércoles, 29 de abril de 2020

Ficciones

...también lamento el haber tomado distancia desde un principio, como te había dicho, el tema de que eres menor que yo me sacó de onda...en ese tiempo, en que te conocí, estaba re configurando cosas, había otras que no entendía de mi misma...además, sentía que al casi cumplir 30 las cosas para mi estaban cambiando, y yo con ellas.

Es cierto lo que te he dicho ...me gusta escucharte porque la retroalimentación sobre lo que me cuentas no solo es para ti, también va para mi...Algo que me tiene tranquila es, siempre he sido honesta contigo, porque al serlo, también lo soy conmigo, ese fue un gran argumento para mi, el que mis actos coincidan con mis acciones, me ha llevado tiempo lograrlo, y aún estoy armando esto...

Te aprecio y estimo, te has convertido en alguien que me importa, eso es raro, sabes? No fue mi intención confundirte.

La verdad si me llegó el hecho de que no te puedas conectar más conmigo, me pegó, sin embargo, lo entiendo, y como te dije, eso no cambia mi percepción sobre ti.

De alguna manera sospeché algo así, y aún con ello quise acercarme a ti de otra manera. Hablar contigo, ser yo cuando estoy contigo y poder escucharme es algo que podría agradecerte, por darte chance de ser escuchado. Ojalá eso no cambie...

martes, 14 de abril de 2020

No soy aquella mujer del cabello como te gusta
el que puedas tocar y se enrede en tus dedos
haga bucles en tus manos al sentirlo
y al dejarlo caer, sea como una cascada fresca.

No tengo los brazos donde te encuentres
en paz entre versos reconfortantes
o las manos que al tocarte evoquen sentidos
amorosos que calmen tu ser en dudas.

No tengo el cuerpo como los que has acariciado
los cuales mantienes como fotos de perfil
o admires tenerlo entre tu piel
y entre tus sabanas como aire fresco.

No soy aquella mujer de tus sueños
aunque en los míos permanezcas
y poco a poco cambies de forma
Te desvaneces...y no sé hacia donde voy...




sábado, 11 de abril de 2020

Había sido el primero de febrero (el primero del segundo del año, como dice Filio), el último día en que te vi, han pasado dos años desde ese día. Cantamos y nos despedimos con una canción de Silvio. Me gusta hablar del tema conmigo, y con otros que me escuchan y saben nuestra historia.

Tú sigues en mi, aquí. El otro día soñé contigo, te veías distante de mi, tus ojos no volteaban a mirarme; quizá mi inconsciente sabe que ya no sigo ahí contigo. Tu estás en otros brazos, de la mujer que elegiste como compañera.

Me gustan las historias de viajes en el tiempo. A veces, desde lo más profundo de mi, regreso a uno de esos días en que estuvimos juntos:

"Es preciso olvidar el tejado rojo y la ventana con flores.
La escalera oscura y la vieja imagen que se escondía en un rincón. 
Y la cama de madera negra y agujereada y tus sábanas tan limpias 
y la llegada suave de un amanecer que nos despierta más viejos. 

Pero no quiero que tus ojos lloren: dame tu adiós. 
El camino es cuesta arriba y me voy a pie. 
Es preciso decir adiós a la puerta que se cierra
y no quisimos cerrar. 

Es preciso llenar el pecho y entonar una canción
si el frío de fuera nos hace estremecer. 
Es preciso ignorar ese perro que ladra atado a un palo seco, 
y olvidar de golpe tu imagen y este pequeño lugar. 

Pero no quiero que tus ojos lloren: dame tu adiós. 
El camino es cuesta arriba y me voy a pie. 
Es preciso cargar la guitarra a mi espalda 
y volver a hacer el camino que un atardecer gris, 
remontando la loma, me trajo hasta aquí. 
Las olas borrarán las huellas que dejo en tu puerto. 
Me voy a pie, el camino es cuesta arriba y en las orillas hay flores."

-Serrat

Al abrir los ojos se difumina y me vuelvo a encontrar en mi habitación aquí en el Centro Histórico, y no en el Ajusco...Con un día a tu lado me bastaría para quizá, dejarte ir, o afianzarme más a ti.

Sé que no estamos destinados a ser (¿lo dijo Córtazar?), y quizá leyendo Rayuela te evoco aún más. Sabíamos que nuestros pasos y el sostener nuestras manos era transitorio...

Supimos de nuestra despedida ese día, con ese beso que selló nuestro encuentro.

Quizá no te vuelva a ver, y aquí, te sigo pensando...

"Amada, supón que me voy lejos..."

Lucía

lunes, 6 de abril de 2020

"Te ofrezco unos brazos en los que te sientas libre, donde  puedas elegir quedarte o regresar.
Te ofrezco un lugar donde puedas hablar de lo que sea, aun de lo que más te asusta, y si no le encontramos la vuelta, nos escondemos los dos bajo las sábanas.
Prometo hacer un refugio con los poemas que nos dijimos tan solo hablando, de la vida y del amor, una tarde de domingo.
Te ofrezco unos ojos brillantes de ver tu sonrisa salvadora, de todos los apocalipsis zombies.
Te ofrezco un te amo.
Te regalo estar dormida por las mañanas media hora después de haberme despertado y mirarte como si fueras la magia que tira Gandalf con los juegos artificiales de Dragones.
La magia que eres tu, tu sonrisa y tus ojos cafés.
Te ofrezco mis locuras y ridiculeces que proclamo destructoras de todas las máscaras con las que ya no quiero vivir desde hace rato.
Te regalo mi piel erizada cada vez que me hablas al oído y mi cuerpo temblando y no de frío.
Te regalo mil canciones que amé que no tenían nombre hasta que llegaste.
Te regalo la estupidez que me atraviesa cada vez que soy tan feliz y no sé qué decir para explicar lo hermoso que es haberte cruzado.
Te regalo los momentos que elijamos entre los dos de ahora en más para poder ser con el otro sin fingir nada, con el alma abierta de par en par para que entre el sol, como ese que vimos caer juntos en el mar una tarde.
Te ofrezco lo poco que tengo.
Mientras nos hagamos bien.
Mientras seamos refugio.
Mientras nos queramos habitar descalzos y en puntas de pie.
Como esas canciones que nos gusta y otras que bailamos.
Como abrazarnos por la noche y sentirnos tranquilos. "

CinWololo