lunes, 28 de agosto de 2017

No era necesaria
Tu táctica principal:
Inconclusa

El goce que sentías
Al desmontar mi universo
Latente y amoroso

Al aleteo 
Con el olor del café
Los amaneceres a las 6

Supe que sabía volar
Y mi universo era otro
Para compartir

Mis alas sontienen
Mis vínculos anudan
Otros brazos en devenir

Yo, un Otro,
En plural
Singular

martes, 15 de agosto de 2017

¿Con qué te puedo retener?
Te ofrezco calles estrechas,
ocasos desesperados,
la luna de los raídos suburbios.
Te ofrezco la amargura de un hombre que
ha mirado largo y tendido a la solitaria luna.
Te ofrezco mis ancestros, mis muertos,
los fantasmas que los vivientes han honrado en mármol:
el padre de mi padre muerto en la frontera de Buenos Aires,
dos balas atravesándole los pulmones, barbudo y muerto,
rodeado por sus soldados en el cuero de una vaca;
el abuelo de mi madre –con apenas veintidós años–
encabezando una carga de trescientos hombres en Perú,
ahora fantasmas en caballos desvanecidos.
Te ofrezco cualquier revelación que puedan tener mis libros,
cualquier masculinidad o humor en mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un
hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco el núcleo de mí que he guardado,
de algún modo: el corazón central que no trata con palabras,
no trafica con sueños, y no ha sido tocado por el tiempo,
por las alegrías, por las adversidades.
Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla vista en el ocaso,
años antes de que nacieras.
Te ofrezco explicaciones sobre vos, teorías sobre vos,
auténticas y sorprendentes noticias sobre vos.
Puedo darte mi soledad, mis tinieblas, el hambre de mi corazón;
estoy tratando de comprarte con incertidumbre, con peligro, con derrota.
–Jorge Luis Borges