martes, 12 de diciembre de 2017

ALTURA

Estoy
Exactamente
A
Un metro
Con 74 centímetros
Sobre
          El
          Nivel
          Del mal

Efraín Huerta

domingo, 19 de noviembre de 2017

Bakunin

Amor es querer la libertad, la independencia total del otro, es este el primer acto de amor verdadero; es la emancipación completa del [sujeto] al que se ama; verdaderamente no se puede amar más que a un ser perfectamente libre, independiente no solamente de todos los demás sino incluso y sobre todo de aquel de quien es amado y a quien se ama. 

Mijaíl Bakunin.París, 29 de Marzo de 1845.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Al mirarte/a contraluz
desee con mi ser
la huida de tus fantasmas/
los valiosos
aquellos del corazón

Desee solo tu mirada
en mi cuerpo,
situada por la cintura
en mi vientre/
al goce/al ser acompaña

Huí de tus placeres
aquello de ti/los versos
lo que enamora
y digo adiós con mis besos/
mi cuerpo

Me quedo en la emergencia
de tu abrazo
el ensueño de tus labios
los saberes/
la escucha/
las renuncias

Ojalá
        te
            enamores
                           de
                                mi



sábado, 7 de octubre de 2017

Lucía: Serrat

Vuela esta canción para ti Lucía
La más bella historia de amor que tuve y tendré
Es una carta de amor que se lleva el viento
Pintada en mi voz
A ninguna parte a ningún buzón
No hay nada más bello
Que lo que nunca he tenido
Nada mas amado que lo que perdí
Perdóname si hoy busco en la arena
Una luna llena que arañaba el mar
Si alguna vez fui un ave de paso
Lo olvide pa' anidar hay en tus brazos
Si alguna vez fui bello y fui bueno
Fue enredado en tu cuello y tus senos
Si alguna vez fui sabio en amores
Lo aprendí de tus labios cantores
Si alguna vez amé, si algún día
Después de amar, amé
Fue por tu amor, Lucía, Lucía
Los recuerdos son cada día más dulces
El olvido solo se llevó la mitad
Y tu sombra aun se mete en mi cama
Con la oscuridad entre mi almohada y mi soledad
https://www.youtube.com/watch?v=shQuWKQTKhA

miércoles, 4 de octubre de 2017


7 años en mi gran ciudad de México, 
tres de ellos latiendo en el corazón de mi ciudad. 
Habito y crezco en sus espacios. 
Siento y amo mi entorno, 
sus calles, 
sus marcas y fisuras...
sus grietas, sus palacios, 
caminos, calles y banquetas.

Conozco sus recorridos, 
fachadas y nubes, 
sus mercados, sus síntomas
 y sus dolores. 
Mi gran ciudad de México. 
2 de octubre.

martes, 26 de septiembre de 2017

Quiero ir a la oficina de correos

Un sábado por la mañana me dejaste claro el mensaje: entre nosotros se había terminado todo, pensé que me quedaría a mitad de la calle, desnuda, sin mis objetos valiosos, sin mi sonrisa, sin mi cabello largo, sin mis ilusiones, sin mi porvenir...me vi a mitad del eje central gritando por tu partida.

No comprendí tu decisión, ni tu palabras...mi ser lo sabía, intuía la necesidad de que te fueras, de verte nunca más. Varios días mi mente se preguntó, ¿por qué te fuiste?, ¿por qué me dejaste?, ¿en qué me fallé?, ¿en qué nos fallé? No hay respuesta para todo el dolor que sentía, para lo que invadía en mi ser tu partida. Tu adiós cargado de imágenes que me dolían, que recordaba y anhelaba, y deseaba dejar ir por completo.

Aún mi ser no comprende tu proceder, al dar cuenta que me enamoré por más de diez años de un hombre que dejó de ser aquel amor de mis días...Rompí tus cartas, las fotos en donde mis brazos rodeaban tú espalda, mis hombros...mis miradas hacia ti.

Si bien, es cierto, no volveré amar a alguien tanto como te amé a ti, porque a ti te amé vaciando mi ser, dejando mi cuerpo entre tus pliegues y mi sonrisa entre la comisura de la tuya...Ya no te siento, ya no te recuerdo como antes, ya ni te deseo como parte de mis días. Cuando te fuiste algo cambió, algo se transformó, te fuiste y mi autonomía comenzó a constituirme.

Ya no te espero, no te anhelo, ni te encuentro en compañía de mis pasos...Te fuiste para iluminar mis días, te fuiste para abrir brecha a mis haceres cotidianos, a mis días de primavera en invierno. A florecer, al cantar y amar cada paso que doy.

Las renuncias fueron a favor de mis espacios, de mis silencios, de mis voces y mis ecos. La falta se desmorona, me desdibujé, pero aprendí a pintarme, a ser un Otro con los Otros.

No me arrepiento de lo que fui a tu lado, pero no quiero serlo de nuevo...Soy, sé, amo, anhelo, sueño y me posibilito, me construyo...habito.

Gracias por haberte ido de mi, por quitar tu sombra que obstaculizaba mis caminos, al evitar mi florecer. Tu partida fue punto de partida, así.

25/09/2005-**/06/2016

miércoles, 20 de septiembre de 2017

""

“Ana me partió el corazón pero al herirlo lo creó, nunca lo entenderías. Mi pobre Ana, mi querida Ana: Nunca hubiera podido pagarte esto que hiciste en mí, iluminaste el lado oscuro de mi corazón ¿Por qué decidiste permanecer pobre dejándome a mí rico”"

lunes, 18 de septiembre de 2017

Puedo quererte sin tenerte

Las mañanas como estas te evocan a perpetuidad. Recuerdo el olor de tu piel, la comisura de tu sonrisa y los detellos de tus cabellos junto al sol. 

De tí extraño, extraño tocar tu mano y caminar por los caminos del sur, conversar sobre las miradas epistémicas y soñar con los cambios venideros. Tú que me enseñaste a escucharme, a sentirme, a hacer el amor atravesados por las conversaciones y los juegos de mesa que envolvían mis risas. 

Lucía...esa que develaste tú, la escondida en el anonimato, la libre, la que se encontraba entre los árboles leyendo sus textos. Develaste cada textura de su ser, cada caricia de su psique, cada pliegue de su encuentro, cada nota de su voz. Fuiste a su encuentro, mutuos, compartidos. 

Los transbordes del metro, los pasos por el ajusco, las mañana sin sol entre lluvia. Tu voz frente a mi puerta, los latidos de mi corazón que se encienden, que te recuerdan, y a veces, te suspiran. 

Lucía te extraña. La historia y sus condiciones no favoreció seguir nuestro encuentro. Transitas en mis recuerdos, en mis supiros, en algunas risas, en la palabra amante. 

Tú, mi moonlight lover...mi verso, mi prosa. Tú, mi amor que no es. 

Me quedo con la nota: "Amada, supón que me voy lejos"

lunes, 28 de agosto de 2017

No era necesaria
Tu táctica principal:
Inconclusa

El goce que sentías
Al desmontar mi universo
Latente y amoroso

Al aleteo 
Con el olor del café
Los amaneceres a las 6

Supe que sabía volar
Y mi universo era otro
Para compartir

Mis alas sontienen
Mis vínculos anudan
Otros brazos en devenir

Yo, un Otro,
En plural
Singular

martes, 15 de agosto de 2017

¿Con qué te puedo retener?
Te ofrezco calles estrechas,
ocasos desesperados,
la luna de los raídos suburbios.
Te ofrezco la amargura de un hombre que
ha mirado largo y tendido a la solitaria luna.
Te ofrezco mis ancestros, mis muertos,
los fantasmas que los vivientes han honrado en mármol:
el padre de mi padre muerto en la frontera de Buenos Aires,
dos balas atravesándole los pulmones, barbudo y muerto,
rodeado por sus soldados en el cuero de una vaca;
el abuelo de mi madre –con apenas veintidós años–
encabezando una carga de trescientos hombres en Perú,
ahora fantasmas en caballos desvanecidos.
Te ofrezco cualquier revelación que puedan tener mis libros,
cualquier masculinidad o humor en mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un
hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco el núcleo de mí que he guardado,
de algún modo: el corazón central que no trata con palabras,
no trafica con sueños, y no ha sido tocado por el tiempo,
por las alegrías, por las adversidades.
Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla vista en el ocaso,
años antes de que nacieras.
Te ofrezco explicaciones sobre vos, teorías sobre vos,
auténticas y sorprendentes noticias sobre vos.
Puedo darte mi soledad, mis tinieblas, el hambre de mi corazón;
estoy tratando de comprarte con incertidumbre, con peligro, con derrota.
–Jorge Luis Borges

miércoles, 26 de julio de 2017

Nosotros...

Atiéndeme 
quiero decirte algo 
que quizás no esperes 
doloroso tal vez 
escúchame 
aunque me duela el alma 
yo necesito hablarte 
y así lo haré 

nosotros 
que fuimos tan sinceros 
que desde que nos vimos 
amándonos estamos 
nosotros 
que del amor hicimos 
un sol maravilloso 
romance tan divino 

nosotros 
que nos queremos tanto 
debemos separarnos 
no me preguntes más 
no es falta de cariño 
te quiero con el alma 
te juro que te adoro 
y en nombre de ese amor 
y por tu bien 
te digo adiós. 

nosotros 
que nos queremos tanto 
debemos separarnos 
no me preguntes más 
no es falta de cariño 
te quiero con el alma 
te juro que te adoro 
y en nombre de ese amor 
y por tu bien 
te digo adiós


Los Panchos.

jueves, 20 de julio de 2017

Sub Comandante Marcos

"Magdalena:
Te vi de madrugada. Escondida o encerrada estabas en una torre de calendarios y geografías absurdas que me decían que no era bienvenido. Pero, apenas un momento, y te asomaste entera, hermosa y desnuda de prejuicios, luchando a favor de est
e nadie que soy y rescatándome de una noche ajena. Yo me quedé temblando, aún lo estoy. Deslumbrado todavía, en los pasos que siguieron y dimos juntos, lo que antes entró por la mirada, suavemente se llegó a mi pecho por camino desconocido.
Te vi, y yo pensé que eso me bastaría, que tu imagen sería suficiente para tomar fuerza y alejarme para que, cuando el tiempo pidiera cuentas, el saldo fuera apenas un recuerdo de la tormenta que por cabellos llevas, el collar de besos que imaginé para tu cuello. Pero no, no fue suficiente. Necesito colgarte cien suspiros al oído y recorrer tu geografía con mis labios. Y necesito que mis manos se dibujen en tu cintura y tus caderas, que mi sed encuentre alivio entre tus piernas, que renazcan mis dedos sobre tus senos, que tu boca me diga lo que no me dirán tus palabras, que mi piel más sombra sea en la luz de la tuya.
Ya nada basta. No basta con que sueñe que te tomo por la cintura, que te acerco a mí y que a tu cuello llega mi aliento, que dudan mis manos entre uno y otro pecho, que me restriego a tus caderas y que tu humedad me guía. No basta con pensar que tu tormenta me estalla en la cara, ni que me piense y te piense conmigo dentro, con el deseo montado en piernas y caderas, corriendo a ninguna parte, atento al gesto que en gemidos dibujas. No basta imaginar que me tienes, que me enseñas a encontrarte, que me haces hacerte, que te dibujas entre mis brazos, que tiemblas y me tiemblas. No basta que reconstruya en la mente lo que tal vez no pasará nunca: el quitarte la ropa y los miedos, el desnudarte las ganas, el abrirte por el vértice sombreado, todo deseo, todo misterio, el entrarte hasta el sitio que anule por fin toda razón y que sólo la carne mande. No basta que trate de distraerme detrás de las palabras que arrojas, fallidas puertas de salida, ventanas que no invitan a asomarse siquiera, paredes cerradas.
He tratado de tomar distancia, de hacer complicadas cuentas de días, kilómetros, horas, calles frías, laberintos, olvidos. Consulté mapas que confirman que el tuyo es otro mundo. Ha sido inútil. Esta mañana, por ejemplo, me he hecho el firme propósito de tomar distancia, anteponer un montón de razones para irme ya alejando y decir adiós sin palabras, que siempre es el adiós más difícil, el más artero. Pero apenas te he visto y he olvidado hasta la hora. Bastó que desde lo lejos intuyera una tormenta, para que botara propósitos y razones, para que el corazón y las ganas se desbocaran, y para que un cuello suspirado me robara todo el aliento.
Magdalena, yo sólo quería decirte que me gustas y que quería acercarme a ti. Pero acercarme como un hombre se acerca a una mujer que le gusta. Algo así como tomarte de la cintura y acercar tus pechos al mío, acercarme a tu cuello, decirte algo tierno y dulce al oído, mordisquear las manzanas de tus mejillas y llegar a tus labios con un beso, imaginarte un jadeo si mis manos te rehicieran los senos, intuirte un sueño si mi abrazo te tomara prisionera la cintura, soñarte soñando conmigo dentro y dentro mío. ¿Hago mal en desearte, en que mi piel quiera tocarse en la tuya, en buscarte para encontrarte como se encuentran un hombre y una mujer que se gustan, es decir, desnudos y sedientos? ¿Hago mal en decirlo o en hablarlo con silencios?
Yo lo que quiero es encontrarte para invitarte a perderte conmigo, Magdalena, que la piel le hable a la piel el deseo que callan las palabras y que el silencio habla... Espero entonces, tu silencio y tu palabra.
Vale. Salud y que en la tormenta de la noche los cuerpos sean la barca".



domingo, 28 de mayo de 2017

Odio a los indiferentes: Antonio Gramsci

Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son cobardía, no vida. Por eso odio a los indiferentes.
La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar. Tuerce programas, y arruina los planes mejor concebidos. Es la materia bruta desbaratadora de la inteligencia. Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, permite la promulgación de leyes, que sólo la revuelta podrá derogar; consiente el acceso al poder de hombres, que sólo un amotinamiento conseguirá luego derrocar. La masa ignora por despreocupación; y entonces parece cosa de la fatalidad que todo y a todos atropella: al que consiente, lo mismo que al que disiente, al que sabía, lo mismo que al que no sabía, al activo, lo mismo que al indiferente. Algunos lloriquean piadosamente, otros blasfeman obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: ¿si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, habría pasado lo que ha pasado?
Odio a los indiferentes también por esto: porque me fastidia su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas a cada uno de ellos: cómo han acometido la tarea que la vida les ha puesto y les pone diariamente, qué han hecho, y especialmente, qué no han hecho. Y me siento en el derecho de ser inexorable y en la obligación de no derrochar mi piedad, de no compartir con ellos mis lágrimas.
Soy partidista, estoy vivo, siento ya en la conciencia de los de mi parte el pulso de la actividad de la ciudad futura que los de mi parte están construyendo. Y en ella, la cadena social no gravita sobre unos pocos; nada de cuanto en ella sucede es por acaso, ni producto de la fatalidad, sino obra inteligente de los ciudadanos. Nadie en ella está mirando desde la ventana el sacrificio y la sangría de los pocos. Vivo, soy partidista. Por eso odio a quien no toma partido, odio a los indiferentes.
11 de febrero de 1917

Indifferenti1
Odio gli indifferenti. Credo come Federico Hebbel che “vivere vuol dire essere partigiani”.2 Non possono esistere i solamente uomini, gli estranei alla città. Chi vive veramente non può non essere cittadino, e parteggiare. Indifferenza è abulia, è parassitismo, è vigliaccheria, non è vita. Perciò odio gli indifferenti.
L’indifferenza è il peso morto della storia. E’ la palla di piombo per il novatore, è la materia inerte in cui affogano spesso gli entusiasmi più splendenti, è la palude che recinge la vecchia città e la difende meglio delle mura più salde, meglio dei petti dei suoi guerrieri, perché inghiottisce nei suoi gorghi limosi gli assalitori, e li decima e li scora e qualche volta li fa desistere dall’impresa eroica. L’indifferenza opera potentemente nella storia. Opera passivamente, ma opera. E’ la fatalità; e ciò su cui non si può contare; è ciò che sconvolge i programmi, che rovescia i piani meglio costruiti; è la materia bruta che si ribella all’intelligenza e la strozza. Ciò che succede, il male che si abbatte su tutti, il possibile bene che un atto eroico (di valore universale) può generare, non è tanto dovuto all’iniziativa dei pochi che operano, quanto all’indifferenza, all’assenteismo dei molti. Ciò che avviene, non avviene tanto perché alcuni vogliono che avvenga, quanto perché la massa degli uomini abdica alla sua volontà, lascia fare, lascia aggruppare i nodi che poi solo la spada potrà tagliare, lascia promulgare le leggi che poi solo la rivolta farà abrogare, lascia salire al potere gli uomini che poi solo un ammutinamento potrà rovesciare. La fatalità che sembra dominare la storia non è altro appunto che apparenza illusoria di questa indifferenza, di questo assenteismo. Dei fatti maturano nell’ombra, poche mani, non sorvegliate da nessun controllo, tessono la tela della vita collettiva, e la massa ignora, perché non se ne preoccupa. I destini di un’epoca sono manipolati a seconda delle visioni ristrette, degli scopi immediati, delle ambizioni e passioni personali di piccoli gruppi attivi, e la massa degli uomini ignora, perché non se ne preoccupa. Ma i fatti che hanno maturato vengono a sfociare; ma la tela tessuta nell’ombra arriva a compimento: e allora sembra sia la fatalità a travolgere tutto e tutti, sembra che la storia non sia che un enorme fenomeno naturale, un’eruzione, un terremoto, del quale rimangono vittima tutti, chi ha voluto e chi non ha voluto, chi sapeva e chi non sapeva, chi era stato attivo e chi indifferente. E questo ultimo si irrita, vorrebbe sottrarsi alle conseguenze, vorrebbe apparisse chiaro che egli non ha voluto, che egli non è responsabile. Alcuni piagnucolano pietosamente, altri bestemmiano oscenamente, ma nessuno o pochi si domandano: se avessi anch’io fatto il mio dovere, se avessi cercato di far valere la mia volontà, il mio consiglio, sarebbe successo ciò che è successo? Ma nessuno o pochi si fanno una colpa della loro indifferenza, del loro scetticismo, del non aver dato il loro braccio e la loro attività a quei gruppi di cittadini che, appunto per evitare quel tal male, combattevano, di procurare quel tal bene si proponevano.
I più di costoro, invece, ad avvenimenti compiuti, preferiscono parlare di fallimenti ideali, di programmi definitivamente crollati e di altre simili piacevolezze. Ricominciano così la loro assenza da ogni responsabilità. E non già che non vedano chiaro nelle cose, e che qualche volta non siano capaci di prospettare bellissime soluzioni dei problemi più urgenti, o di quelli che, pur richiedendo ampia preparazione e tempo, sono tuttavia altrettanto urgenti. Ma queste soluzioni rimangono bellissimamente infeconde, ma questo contributo alla vita collettiva non è animato da alcuna luce morale; è prodotto di curiosità intellettuale, non di pungente senso di una responsabilità storica che vuole tutti attivi nella vita, che non ammette agnosticismi e indifferenze di nessun genere.
Odio gli indifferenti anche per ciò che mi dà noia il loro piagnisteo di eterni innocenti. Domando conto ad ognuno di essi del come ha svolto il compito che la vita gli ha posto e gli pone quotidianamente, di ciò che ha fatto e specialmente di ciò che non ha fatto. E sento di poter essere inesorabile, di non dover sprecare la mia pietà, di non dover spartire con loro le mie lacrime. Sono partigiano, vivo, sento nelle coscienze virili della mia parte già pulsare l’attività della città futura che la mia parte sta costruendo. E in essa la catena sociale non pesa su pochi, in essa ogni cosa che succede non è dovuta al caso, alla fatalità, ma è intelligente opera dei cittadini. Non c’èin essa nessuno che stia alla finestra a guardare mentre i pochi si sacrificano, si svenano nel sacrifizio; e colui che sta alla finestra, in agguato, voglia usufruire del poco bene che l’attività di pochi procura e sfoghi la sua delusione vituperando il sacrificato, lo svenato perché non è riuscito nel suo intento.
Vivo, sono partigiano. Perciò odio chi non parteggia, odio gli indifferenti.
Notas: [1] Publicado en La Città futura, 1, febbraio del 1917:1-1 [2] Cfr. Friedrich Hebbel, Diario, trad. e introduzione di Scipio Slataper, Carabba, Lanciano 19I2 (“Cultura dell’anima”), p. 82: “Vivere significa esser partigiani” (riflessione n. 2127). Questo stesso pensiero di Hebbel era stato pubblicato nel numero del “Grido del Popolo” del 27 maggio 1916, insieme con le seguenti due “riflessioni” tratte dalla medesima opera: ” 1. Un prigioniero è un predicatore della libertà. 2. Alla gioventù si rimprovera spesso di credere che il mondo cominci appena con essa. Ma la vecchiaia crede anche più spesso che il mondo cessi con lei. Cos’è peggio? ”

martes, 23 de mayo de 2017

Sabemos

  • "Lo más terrible se aprende enseguida

  • y lo hermoso nos cuesta la vida"



  • Sabemos caminar en viceversa
    entre abrazos y vínculos en nudo 
    cobijar nuestros pasos
    en mañanas de sol o lluvia
    tejer voces 
    aún en derrumbes de salones
    resuena nuestro eco

    Sabemos habitar nuestra escuela
    entre mandatos sin senti-do
    ser grupalidad
    aún en lo prohibido
    haceres creativos
    crear intersticios
    entre los muros que cautivan

    Sabemos correr por las brechas
    volar sobre las canchas
    brincar escaleras 
    pisar las hierbas 
    con rodillas raspadas
    sonrisa en el viento
    somos de encuentros. 


  • Sabemos soñar
    Sabemos mirar
    Sabemos conversar
    Sabemos hablar
    Sabemos estar

  • Sabemos amar
    Sabemos...


M

martes, 16 de mayo de 2017

Papasquiaro

"También es hora de recordar que nada
                                        es bello, ni siquiera en Poesía, que no es
                                        el caso".
                                                                                W

El mundo se te da en fragmentos / en astillas: 
de un rostro melancólico vislumbras una pincelada del Durero 
de alguien feliz su mueca de payaso aficionado 
de un árbol: el tembladero de pájaros sorbiéndole la nuca 
de un verano en llamas atrapas pedazos de universo 
         lamiéndose la cara 
el momento en que una muchacha inenarrable 
      se rasga su camisola oaxaqueña 
exactamente junto a la medialuna de sudor 
                      de las axilas 
& más allá de la cáscara está la pulpa / debajo del ojo la pestaña 
Quizás ni el Carbono 14 será capaz de reconstruir los hechos verdaderos 
Ya no son los tiempos en que un pintor naturalista 
rumiaba los excesos del almuerzo entre movimientos 
                  de gimnasia sueca 
& sin perder de vista los tonos rosazules / de flores 
   que no habría adivinado ni en sus más dulces pesadillas 
—Somos actores de actos infinitos 
  & no precisamente bajo la lengua azul 
      de los reflectores cinematográficos— 
por ejemplo hoy / que ves cómo Antonioni se pasea con su camarita de rutina 
observado por aquellos que prefieren enterrar la cabeza entre la yerba 
a emborracharse de smog o qué sé yo/ para que no aumenten los escándalos 
   que ya hacen intransitable la vía pública 
por los que han nacido para ser besados largamente por el sol 
                  & sus embajadores cotidianos 
por los que hablan de coitos fabulosos/ de hembras que no crees 
                 en esta edad geológica 
de vibraciones que te harían tenaz propagandista del Budismo Zen 
por los que se han salvado alguna vez de los accidentes 
       que la nota roja llama substanciosos 
& que de paso –por ahora– no se cuentan entre las flores del Absurdo 
Así en el trapecio en el alambre de equilibrio de este circo de mil pistas 
un abuelo platica la emoción que sintió al ver a Gagarin 
        revoloteando como una mosca en el espacio 
& lástima que la nave no se llamara Icaro I 
que Rusia sea tan ferozmente antitroskista 
   & su voz entonces se disuelve 
      da de tumbos 
   entre aplausos & abucheos 
la Realidad & el Deseo se revuelcan/ se destazan/ 
      se desparraman una sobre otra 
como nunca lo harían en un poema de Cernuda 
corre espuma por la boca de aquel que dice maravillas 
& pareciera que vive en el interior de las nubes 
            & no en los baldíos de este barrio 

El aire húmedo de abril el viento lascivo del otoño 
         el granizo de julio & agosto 
todos presentes aquí con sus huellas digitales 

Alcohol orines/ qué no habrá servido de abono a esta yerba 
cuántos jardineros sin el sueldo mínimo dejarían en esta trampa 
                            sus escasas proteínas 

Por ahora tú te tiendes bocabajo a la sombra de las piernas 
             largas & velludas de los parques 
         donde se reúnen 
el que sueña con revoluciones que se estacionan 
            demasiado tiempo en el Caribe 
el que quisiera arrancarles los ojos a los héroes de los pósters 
para mostrar al desnudo lo hueco de la farsa 
la muchacha de ojos verdes gatunos & fílmicos 
aunque a lo mejor acercándose resultan azules 
           o quién sabe 
el estudiante todo adrenalina & poros revoltosos 
el que no cree en nadie/ ni en la belleza kantiana 
        de algunas admiradoras de Marcused 
& estalla gritando que estamos podridos por la furia 
deshidratados con tanto tomo de teoría 
la putilla de ocasión que comparte el torrente de su soledad 
                           con los desconocidos 
dejando que la balanza de la oferta & la demanda 
la inclinen la gracia la simpatía las vibraciones repentinas 
     —el Azar: ese otro antipoeta & vago insobornable— 
los que vienen aquí a llorar/ hasta tallarse –como en madera– 
        un rostro de mártir paranoico 
después de destrozar —& no precisamente de entusiasmo— 
            las butacas de los cines 
el que escribe su testamento o su epitafio 
        en una servilleta arrugada 
& luego lanza besos al aire —& todo mundo supone 
que celebra su cumpleaños/ o el divino himeneo de antenoche— 
& todas las hipótesis resultan frágiles para explicar 
por qué utilizó una pistola & no un bote de pintura 
si parecía capaz de seducir hasta la calentura/ el pulso 
                          & la pupila del Giotto 
el que siempre saluda con Yo estoy desesperado/ ¿y usted? 
los que se aman rabiosamente como perros callejeros 
     —en las verdes & en las maduras— 
& uno los llama enamorados floridos 
   & son un afrodisíaco 
no solo para la sensibilidad de Marc Chagall 
los que conocen en persona a la muerte 
a la hora en que el suicidio se vuelve una obsesión 
unas ganas despeinadas de morder & ser mordido 
de poner un hasta aquí a tanto castillo de arena 
            que parece inderrumbable 
de inventarse por segundos un poder 
que las revolvedoras de cemento cotidianas te desbaratan 
             como si fueras un papel de estraza 

Y entonces comprendes al que quisiera sepultar bajo toneladas 
                                             de plantas 
         edificios / tierra negra 
el menor latido / la taquicardia de su historia íntima 
te contagia el nerviosismo la intranquilidad de los que 
hacen como que respiran / como que poseen un cierto dejo 
                de plantas carnívoras 
& se pasan horas esperando a la compañera Ternura 
           esa call—girl que raras veces llega 
los que vienen escapando de los gases lacrimógenos 
           & las macanas de las grandes avenidas 
de las grandes & las pequeñas manchas 
      que ya no tienen remedio con aroma de pino 
            o la caricia de un kleenex 
los que ignoran quiénes son ni lo quieren saber/ cuando el clima 
                 tiene pero fama cada día 
los eternos enfermos de amnesia que se chupan el dedo de alegría 
   porque aquí & no en Miami está el Paraíso Terrenal 
los que juran declarar esto territorio libre isla independiente 
   que no degenere en chatarra ruina supermarket 

En el instante en que una canción de moda 
            enreda su ritmo 
a la peculiar batucada de la lluvia 
& se instaura un orden fatalmente momentáneo 
para que sigan dominando la escena 
       el cabello en desorden 
          los enormes ojos húmedos 
& como surgida del claroscuro mismo de la noche 
aparece una niña con los puños embarrados contra los muslos 
          repitiendo 1, 2, 3 veces: 
Yo no soy un objeto sexual, no lo soy robots, 
    estoy viva / como un bosque de eucaliptos 
Aquí donde la norma es ser implacablemente amables los unos 
                                     con los otros 
  & este es el mal menor 

El parque tiembla / mis pasos interiores me llevan por las calles 
                       de un puerto de mar verde 
    que los nativos llaman Mezcalina 

      Una sensación hasta ahora desconocida 
como saber a ciencia cierta a qué sabe el A.D.N. 
           después de hacer el Amor 

Si esto no es Arte me corto las cuerdas vocales 
mi testículo más tierno dejo de decir tonterías 
         Si esto no es Arte 
la rama de un árbol se dobla bajo el peso de un gorrión 
o mejor dicho un gorrión termina por hacer trizas una rama 
                                     ya quebrada 
   Aún estamos con vida 
de alguna manera hay que llamar a las islas de cristales 
que con lujo de violencia patean las zonas más blandas de tus ojos 

La realidad parece de mica de miniatura a escala 
pero también tus párpados tu percepción & su camisa de fuerza 
           la materia & la Energía 
& el ánimo para meter tu lengua entre su lengua 
este es un día insólito 
    vibrante cotidiano anónimo 
terrícola a más no poder como solemos decir 
      los días de fiesta o durante los cateos cada vez 
                      más frecuentes de las casas 
el miedo te ilumina el estómago & te lo quema 

domingo, 14 de mayo de 2017

(Der Dichter)

El poeta
(Der Dichter)

Ante el trono de Zeus estaban
Los olímpicos, y habló Apolo,
Cuestionando a Zeus con los ojos:
“Gran Zeus, en tu enorme creación
Sé distinguir a cada individuo,
Claramente apartando uno de otro;
Tan sólo al poeta busco en vano”.
A lo que el mandatario respondió:
“Mira allí en los montes de la vida,
En la senda rocosa, donde van
Las alternantes generaciones.
En el vivaz cortejo ves unos
Que ruegan y suplican con pesar,
Y ves otros que juegan sonriendo,
Cogiendo flores en el abismo.
Algunos avanzan a hurtadillas,
Con la vista perdida en el suelo.
Muchos otros andan en multitud,
Con diversos ánimos y gestos.
Mas en vano buscas al poeta…
Mira el borde del pétreo camino,
Donde súbitas caen las rocas
Y retruenan en la negra hondura.
Contempla el margen del feo abismo:
Verás a alguien despreocupado,
Entre la noche y la luz del día.
Se pasea con calma inmutable,
Lejos de la senda de la vida.
Con la vista ya puesta en sí mismo,
Ya con valentía en las alturas,
Ya con amplitud en el gentío.
Su pluma redacta eternos trazos…
Conócelo, pues: es el poeta.
Walter Benjamin.