martes, 16 de mayo de 2017

Papasquiaro

"También es hora de recordar que nada
                                        es bello, ni siquiera en Poesía, que no es
                                        el caso".
                                                                                W

El mundo se te da en fragmentos / en astillas: 
de un rostro melancólico vislumbras una pincelada del Durero 
de alguien feliz su mueca de payaso aficionado 
de un árbol: el tembladero de pájaros sorbiéndole la nuca 
de un verano en llamas atrapas pedazos de universo 
         lamiéndose la cara 
el momento en que una muchacha inenarrable 
      se rasga su camisola oaxaqueña 
exactamente junto a la medialuna de sudor 
                      de las axilas 
& más allá de la cáscara está la pulpa / debajo del ojo la pestaña 
Quizás ni el Carbono 14 será capaz de reconstruir los hechos verdaderos 
Ya no son los tiempos en que un pintor naturalista 
rumiaba los excesos del almuerzo entre movimientos 
                  de gimnasia sueca 
& sin perder de vista los tonos rosazules / de flores 
   que no habría adivinado ni en sus más dulces pesadillas 
—Somos actores de actos infinitos 
  & no precisamente bajo la lengua azul 
      de los reflectores cinematográficos— 
por ejemplo hoy / que ves cómo Antonioni se pasea con su camarita de rutina 
observado por aquellos que prefieren enterrar la cabeza entre la yerba 
a emborracharse de smog o qué sé yo/ para que no aumenten los escándalos 
   que ya hacen intransitable la vía pública 
por los que han nacido para ser besados largamente por el sol 
                  & sus embajadores cotidianos 
por los que hablan de coitos fabulosos/ de hembras que no crees 
                 en esta edad geológica 
de vibraciones que te harían tenaz propagandista del Budismo Zen 
por los que se han salvado alguna vez de los accidentes 
       que la nota roja llama substanciosos 
& que de paso –por ahora– no se cuentan entre las flores del Absurdo 
Así en el trapecio en el alambre de equilibrio de este circo de mil pistas 
un abuelo platica la emoción que sintió al ver a Gagarin 
        revoloteando como una mosca en el espacio 
& lástima que la nave no se llamara Icaro I 
que Rusia sea tan ferozmente antitroskista 
   & su voz entonces se disuelve 
      da de tumbos 
   entre aplausos & abucheos 
la Realidad & el Deseo se revuelcan/ se destazan/ 
      se desparraman una sobre otra 
como nunca lo harían en un poema de Cernuda 
corre espuma por la boca de aquel que dice maravillas 
& pareciera que vive en el interior de las nubes 
            & no en los baldíos de este barrio 

El aire húmedo de abril el viento lascivo del otoño 
         el granizo de julio & agosto 
todos presentes aquí con sus huellas digitales 

Alcohol orines/ qué no habrá servido de abono a esta yerba 
cuántos jardineros sin el sueldo mínimo dejarían en esta trampa 
                            sus escasas proteínas 

Por ahora tú te tiendes bocabajo a la sombra de las piernas 
             largas & velludas de los parques 
         donde se reúnen 
el que sueña con revoluciones que se estacionan 
            demasiado tiempo en el Caribe 
el que quisiera arrancarles los ojos a los héroes de los pósters 
para mostrar al desnudo lo hueco de la farsa 
la muchacha de ojos verdes gatunos & fílmicos 
aunque a lo mejor acercándose resultan azules 
           o quién sabe 
el estudiante todo adrenalina & poros revoltosos 
el que no cree en nadie/ ni en la belleza kantiana 
        de algunas admiradoras de Marcused 
& estalla gritando que estamos podridos por la furia 
deshidratados con tanto tomo de teoría 
la putilla de ocasión que comparte el torrente de su soledad 
                           con los desconocidos 
dejando que la balanza de la oferta & la demanda 
la inclinen la gracia la simpatía las vibraciones repentinas 
     —el Azar: ese otro antipoeta & vago insobornable— 
los que vienen aquí a llorar/ hasta tallarse –como en madera– 
        un rostro de mártir paranoico 
después de destrozar —& no precisamente de entusiasmo— 
            las butacas de los cines 
el que escribe su testamento o su epitafio 
        en una servilleta arrugada 
& luego lanza besos al aire —& todo mundo supone 
que celebra su cumpleaños/ o el divino himeneo de antenoche— 
& todas las hipótesis resultan frágiles para explicar 
por qué utilizó una pistola & no un bote de pintura 
si parecía capaz de seducir hasta la calentura/ el pulso 
                          & la pupila del Giotto 
el que siempre saluda con Yo estoy desesperado/ ¿y usted? 
los que se aman rabiosamente como perros callejeros 
     —en las verdes & en las maduras— 
& uno los llama enamorados floridos 
   & son un afrodisíaco 
no solo para la sensibilidad de Marc Chagall 
los que conocen en persona a la muerte 
a la hora en que el suicidio se vuelve una obsesión 
unas ganas despeinadas de morder & ser mordido 
de poner un hasta aquí a tanto castillo de arena 
            que parece inderrumbable 
de inventarse por segundos un poder 
que las revolvedoras de cemento cotidianas te desbaratan 
             como si fueras un papel de estraza 

Y entonces comprendes al que quisiera sepultar bajo toneladas 
                                             de plantas 
         edificios / tierra negra 
el menor latido / la taquicardia de su historia íntima 
te contagia el nerviosismo la intranquilidad de los que 
hacen como que respiran / como que poseen un cierto dejo 
                de plantas carnívoras 
& se pasan horas esperando a la compañera Ternura 
           esa call—girl que raras veces llega 
los que vienen escapando de los gases lacrimógenos 
           & las macanas de las grandes avenidas 
de las grandes & las pequeñas manchas 
      que ya no tienen remedio con aroma de pino 
            o la caricia de un kleenex 
los que ignoran quiénes son ni lo quieren saber/ cuando el clima 
                 tiene pero fama cada día 
los eternos enfermos de amnesia que se chupan el dedo de alegría 
   porque aquí & no en Miami está el Paraíso Terrenal 
los que juran declarar esto territorio libre isla independiente 
   que no degenere en chatarra ruina supermarket 

En el instante en que una canción de moda 
            enreda su ritmo 
a la peculiar batucada de la lluvia 
& se instaura un orden fatalmente momentáneo 
para que sigan dominando la escena 
       el cabello en desorden 
          los enormes ojos húmedos 
& como surgida del claroscuro mismo de la noche 
aparece una niña con los puños embarrados contra los muslos 
          repitiendo 1, 2, 3 veces: 
Yo no soy un objeto sexual, no lo soy robots, 
    estoy viva / como un bosque de eucaliptos 
Aquí donde la norma es ser implacablemente amables los unos 
                                     con los otros 
  & este es el mal menor 

El parque tiembla / mis pasos interiores me llevan por las calles 
                       de un puerto de mar verde 
    que los nativos llaman Mezcalina 

      Una sensación hasta ahora desconocida 
como saber a ciencia cierta a qué sabe el A.D.N. 
           después de hacer el Amor 

Si esto no es Arte me corto las cuerdas vocales 
mi testículo más tierno dejo de decir tonterías 
         Si esto no es Arte 
la rama de un árbol se dobla bajo el peso de un gorrión 
o mejor dicho un gorrión termina por hacer trizas una rama 
                                     ya quebrada 
   Aún estamos con vida 
de alguna manera hay que llamar a las islas de cristales 
que con lujo de violencia patean las zonas más blandas de tus ojos 

La realidad parece de mica de miniatura a escala 
pero también tus párpados tu percepción & su camisa de fuerza 
           la materia & la Energía 
& el ánimo para meter tu lengua entre su lengua 
este es un día insólito 
    vibrante cotidiano anónimo 
terrícola a más no poder como solemos decir 
      los días de fiesta o durante los cateos cada vez 
                      más frecuentes de las casas 
el miedo te ilumina el estómago & te lo quema 

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