Hoy no escribiré las palabras mas dulces para ti, ni entretejeré momentos a tú lado. La distancia definió nuestro presente y el tiempo nuestro pasado.
Cada vez que miro el reloj recuerdo que ese también definía nuestros espacios y le asignaba momentos a cada uno,pero en la cobardía de la resignación todo parece más lejano y austero...
¡Qué bien se sentía poder mirar el cielo juntos y construir un futuro lleno de palabras! Cada espacio en mi cuerpo te pertenece, pero ya no puedo compartirlo más...
Al menos no ahora, al menos no hoy...
Escríbeme, convenceme de que no sea el adiós...

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